Ejecutivos de empresa tecnológica enfrentan prisión por ayudar a estafa de soporte técnico en India
Dos hombres enfrentan una considerable pena de prisión por su participación en un esquema de fraude de soporte técnico originado en India que defraudó a ciudadanos estadounidenses por millones. **Adam Young**, de 42 años, y **Harrison Gevirtz**, de 33, se declararon culpables de encubrimiento de delito grave, admitiendo haber proporcionado servicios cruciales a los estafadores.
## Ayuda y complicidad: Se desmorona la estafa de soporte técnico
**Adam Young** y **Harrison Gevirtz** admitieron haber suministrado números de teléfono, enrutamiento de llamadas, herramientas de seguimiento y servicios de reenvío a defraudadores de telemarketing con sede en India. Estos servicios permitieron una sofisticada estafa dirigida a personas mayores y discapacitadas.
Los defraudadores utilizaban mensajes emergentes falsos para convencer a las víctimas de que sus dispositivos estaban infectados con malware. Luego, se instruía a las víctimas a llamar a números dirigidos a centros de llamadas en India, donde los estafadores las presionaban para pagar por soporte técnico falso. En algunos casos, los estafadores obtenían acceso remoto a los dispositivos de las víctimas, robando información financiera.
## C.A. Cloud Attribution: El facilitador
Young y Gevirtz operaban una empresa tecnológica con sede en EE. UU., **C.A. Cloud Attribution**, que facilitó el esquema de 2016 a 2022. También poseían un centro de llamadas en Túnez, donde algunos empleados participaron en el fraude de soporte técnico. A pesar de enterarse de las actividades fraudulentas de sus clientes en 2017, continuaron brindando servicios y los ayudaron activamente a evadir la detección.
Los fiscales detallaron cómo Young y Gevirtz aconsejaron a los estafadores sobre técnicas para evitar la detección, incluido el uso de grandes grupos de números de teléfono y la rotación regular de los números que se mostraban en los anuncios emergentes. También promocionaron los centros de fraude y los conectaron con otros colaboradores potenciales.
## El Departamento de Justicia toma medidas enérgicas
"Por su propia admisión, se beneficiaron deliberadamente de estafadores de telemarketing y soporte técnico, aquí y en el extranjero, que se aprovecharon de los ancianos, explotaron a los vulnerables y despojaron a las víctimas de sus ahorros de toda la vida y su tranquilidad", declaró **Ted Docks**, agente especial a cargo de la División de Boston del FBI.
Young y Gevirtz están programados para ser sentenciados el 16 de junio y enfrentan una sentencia máxima de tres años. El Departamento de Justicia ha obtenido previamente condenas contra cuatro ciudadanos indios y un estadounidense por sus roles en el esquema de fraude de soporte técnico.
## El Congreso exige acción a las empresas de telecomunicaciones
Estas declaraciones de culpabilidad son parte de un esfuerzo más amplio para combatir las estafas digitales. Varios miembros del Congreso, incluido el presidente del Comité Conjunto de Economía del Congreso de EE. UU., **David Schweikert** (R-AZ), y el miembro de menor rango **Maggie Hassan** (D-NH), han instado a las principales compañías de telecomunicaciones a fortalecer sus medidas contra las estafas.
En una carta a **AT&T**, **T-Mobile** y **Verizon**, exigieron información sobre los esfuerzos de las empresas para identificar y frenar las llamadas y mensajes de texto fraudulentos. Enfatizaron la creciente dificultad para distinguir las comunicaciones fraudulentas de los mensajes legítimos y la pesada carga que recae sobre los consumidores para la detección.
"Los consumidores necesitan poder confiar en que las llamadas y los mensajes de texto que reciben, por ejemplo, de la consulta de su médico o de la escuela de sus hijos, son auténticos", dijeron Schweikert y Hassan.
Según la **FTC**, los estadounidenses recibieron 52.5 mil millones de llamadas automáticas en 2025, y los mensajes de texto y las llamadas telefónicas se encontraban entre los métodos más comunes utilizados por los estafadores. Las pérdidas medianas para las estafas telefónicas fueron de $1,835, y de $1,000 para las estafas basadas en texto.

