Meta reintroduce el reconocimiento facial en gafas inteligentes, desatando alarmas de privacidad
Un análisis reciente de **WIRED** revela que **Meta** ha incrustado discretamente tecnología de reconocimiento facial, denominada internamente "NameTag", en su **aplicación Meta AI**. Esta aplicación, esencial para las gafas inteligentes **Ray-Ban** y **Oakley** de **Meta**, se ha distribuido a millones de teléfonos, a pesar de las garantías públicas de la empresa de que dicha función aún estaba bajo consideración cuidadosa. El descubrimiento enciende importantes preocupaciones de privacidad, recordando el controvertido historial de **Meta** con los datos biométricos.
## El despliegue encubierto de código levanta banderas rojas
**Meta** ha estado implementando silenciosamente componentes centrales de un sistema de reconocimiento facial en su **aplicación Meta AI**, un complemento esencial para sus gafas inteligentes, incluidos los modelos **Ray-Ban** y **Oakley**. Un análisis de **WIRED** confirmó que el código de una función conocida internamente como "NameTag" se ha integrado en la aplicación a través de múltiples actualizaciones desde enero.
Este desarrollo se produce a pesar de las declaraciones públicas de **Meta** tan recientes como en abril, donde un portavoz indicó que cualquier implementación de reconocimiento facial implicaría un "enfoque muy reflexivo". Sin embargo, el análisis muestra que los elementos fundamentales de este sistema ya estaban presentes en el software distribuido a millones de teléfonos de usuarios meses antes.
## Funcionalidad "NameTag" y recopilación de datos biométricos
Aunque aún no está activado para los usuarios, "NameTag" está diseñado para identificar a las personas capturadas por la cámara de las gafas. Cuando se habilite, transformaría los rostros en firmas biométricas únicas, o "huellas faciales", que luego se comparan con una base de datos almacenada en el teléfono del usuario. Esta base de datos está configurada para recibir actualizaciones de **Meta**.
Los rostros reconocidos activarían notificaciones para el usuario, mientras que los no reconocidos se recortan, indexan y guardan en una carpeta "pendiente". El sistema utiliza tres modelos de **Meta AI**: uno para detección, otro para recorte y un tercero para codificar rostros en datos biométricos, todos los cuales ya se han implementado en los dispositivos de los clientes.
## Un historial problemático de reconocimiento facial
Este movimiento marca un posible resurgimiento de una tecnología que **Meta** afirmó haber "descontinuado" en 2021. En ese momento, **Meta** (entonces **Facebook**) anunció que eliminaría más de mil millones de huellas faciales de su sistema de etiquetado de fotos tras años de reacción legal y pública. La empresa ya había pagado $5 mil millones a la **Comisión Federal de Comercio** y al **Departamento de Justicia** en 2019 para resolver un caso de privacidad más amplio que incluía problemas de reconocimiento facial. También llegó a un acuerdo en una demanda colectiva por $650 millones con usuarios de Illinois y, en 2024, acordó un acuerdo separado de $1.4 mil millones en Texas por la recopilación ilegal de datos biométricos.
Documentos internos publicados por [The New York Times](https://www.nytimes.com/2026/02/13/technology/meta-facial-recognition-smart-glasses.html) en febrero revelaron los planes de **Meta** de implementar esta función durante un "entorno político dinámico", anticipando menos escrutinio. Joseph Jerome, un ex funcionario de políticas de **Meta Reality Labs**, señaló que la decisión de cerrar el sistema anterior nunca se consideró un retiro permanente internamente.
## Verificación experta y crecientes preocupaciones de privacidad
Los hallazgos de **WIRED** fueron reproducidos y verificados de forma independiente por los investigadores de seguridad **Cooper Quintin**, un tecnólogo principal de interés público con la **Threat Lab** de la **Electronic Frontier Foundation**, y **Buchodi**, un investigador independiente de seguridad y privacidad.
Quintin declaró: "A pesar de los miles de millones de razones para no hacerlo, **Meta** parece haber creado la capacidad de convertir a sus clientes en una máquina de vigilancia distribuida". Buchodi demostró con éxito el proceso de reconocimiento del sistema al agregar una huella facial de **Michel Foucault**, que la aplicación identificó correctamente. El análisis técnico completo de Buchodi está disponible [aquí](http://www.buchodi.com/meta-glasses-facial-recognition/).
Más de 70 grupos de defensa, incluidas la **American Civil Liberties Union**, el **Electronic Privacy Information Center** y **Fight for the Future**, instaron previamente a **Meta** a abandonar "NameTag". Advirtieron que incrustar el reconocimiento facial en un dispositivo portátil de consumo masivo podría normalizar una tecnología peligrosa, haciéndola accesible a acosadores y abusadores.
## Respuesta de Meta e implicaciones futuras
El portavoz de **Meta**, **Ryan Daniels**, reconoció los hallazgos y declaró: "Hemos dicho antes que estamos explorando este tipo de funciones, y lo que están viendo es solo evidencia de esa exploración. Nada se ha enviado a los consumidores y no se ha tomado ninguna decisión final sobre qué hacer aquí, si es que se hace algo". Daniels también aclaró: "Una decisión sobre la que podemos ser claros: no estamos construyendo una base de datos facial central".
Sin embargo, la revisión del código de **WIRED** indica que el sistema "NameTag" está diseñado actualmente para extraer huellas faciales de los servidores de **Meta** y almacenarlas en los dispositivos de los usuarios. **EssilorLuxottica**, el fabricante de las gafas inteligentes con **Meta**, no ha respondido a las solicitudes de comentarios.
El profesor de derecho de privacidad **Woodrow Hartzog** de la **Universidad de Boston** advierte contra la normalización de tales tecnologías, incluso con mecanismos de exclusión voluntaria. Argumenta que el consentimiento a menudo puede ser forzado, y la implementación generalizada puede cambiar la percepción pública, haciendo que la vigilancia invasiva parezca "poco excepcional".
Mientras la tecnología permanece inactiva pero lista, se intensifica el debate sobre el compromiso de **Meta** con la privacidad del usuario y el potencial de que sus gafas inteligentes se conviertan en herramientas de vigilancia personal.