Meta se retracta sobre reconocimiento facial encubierto en app de gafas inteligentes
Apenas días después de que un informe demoledor expusiera código oculto de reconocimiento facial dentro de su aplicación complementaria **Meta AI** para gafas inteligentes, **Meta** ha eliminado silenciosamente las controvertidas funciones. La medida se produce en medio de la indignación pública y la verificación de defensores de la privacidad, lo que resalta la batalla en curso por la privacidad biométrica en la tecnología de consumo.
Una investigación reciente de **WIRED** reveló que **Meta** había incrustado código capaz de convertir imágenes de rostros en firmas biométricas únicas dentro de su aplicación **Meta AI**. Esta funcionalidad, si se implementara por completo, podría haber permitido a las gafas inteligentes de **Meta** identificar extraños en público, generando importantes preocupaciones sobre la privacidad.
El **Threat Lab** de la **Electronic Frontier Foundation (EFF)** corroboró estos hallazgos mediante análisis estático, instando a los consumidores a reconsiderar la compra o el uso de las gafas inteligentes de **Meta** debido a su potencial de vigilancia.
Tras la divulgación pública, **Meta** emitió rápidamente una actualización de la aplicación el 5 de junio, que parece haber eliminado casi todos los rastros del sistema de tecnología de reconocimiento facial (FRT). Esto incluye el código diseñado para activar alertas de "Persona reconocida" y los modelos y bases de datos de aprendizaje automático destinados a detectar, digitalizar y almacenar firmas biométricas.
Si bien los ejecutivos de **Meta** inicialmente guardaron silencio sobre el informe de **WIRED**, sus acciones hablan por sí solas. La silenciosa eliminación del sistema FRT menos de 48 horas después de que el público se enterara de sus planes sugiere una respuesta rápida para mitigar la reacción negativa.
Sin embargo, esta silenciosa eliminación no garantiza un cambio de opinión permanente. **Meta** tiene un historial con el reconocimiento facial, habiéndolo implementado previamente y solo descontinuando su uso después de enfrentar importantes consecuencias legales y financieras. La compañía se ha negado a responder a las consultas de **WIRED** sobre los planes futuros para el sistema **NameTag** o qué datos, si los hubo, se recopilaron durante las pruebas internas.
El incidente subraya la necesidad crítica de leyes de privacidad del consumidor sólidas y aplicables que incluyan un derecho privado de acción, permitiendo a las personas buscar recursos legales contra empresas que violen su privacidad biométrica. Confiar únicamente en la "buena voluntad" de los gigantes tecnológicos para proteger los derechos digitales ha demostrado ser insuficiente.
Si bien esta ronda en la lucha por la privacidad biométrica se ha ganado, la **EFF** advierte que las ambiciones de **Meta** en FRT probablemente persistirán, enfatizando la vigilancia continua requerida por parte de los defensores de la privacidad y el público.